Principado

(Publicado originalmente en http://www.saltoalreverso.com )

Inventé una nación entera,

en la frontera de mi corazón y de mi alma,

con sus montañas, edificios y sellos postales.

Un lugar en el que las sombras no existen,

porque nos reflejamos gatos.

Donde besamos tu  mano,

todos los hombres y sus reflejos-gato,

para rendirte culto,

para obsequiarte flores.

Una nación para tu principado, 

donde por siempre seamos gatos,

donde por siempre seas (mi) princesa.

Líbrate del mal

Me encantan tus pechos, tus senos. Quisiera tenerlos entre mis labios y rozar y rozar y rozar mi lengua con ellos. 

Su textura: la extraño, como extraño tenerlos en mis manos. ¡Cómo extraño tenerlos en mis manos!

Mándame una foto ya, que me muero de aburrimiento, de paz o de la horrible abstinencia de no beber de ellos. De cualquier razón, me muero. Déjame  verlos para librarte del horror de ser una asesina.

Lluvia diciembre

Sos mis aguas de marzo,

Aunque estemos en diciembre,

a pesar que estos días ya no lluevan más,

porque por vos «soy palo, soy puente y fin de camino».

Y vos por siempre:

 mi «misterio profundo»,

mi lluvia diciembre,

mi gusto y mi disgusto,

mi noche y mi sol.

Porque vos sos y serás mis días,

mi café por las mañanas,

mi cerveza helada

hoy y los siguientes trescientos sesenta y cinco años bisiestos,

y, todavía, un día más.

(Publicado en saltoalreverso.com en 06 de diciembre de 2019)